¿QUIÉN CONTROLA TUS EMOCIONES?

Conviértete en un maestro del significado para retomar el control de tu felicidad

Todos queremos mejorar nuestra calidad de vida. Todo el mundo quiere sentirse satisfecho. Pero casi todos nos encontramos a veces encallados o limitados por nuestras creencias limitativas o por nuestros patrones emocionales. Hacemos que el sentirse frustrado, preocupado, triste o superado se conviertan en hábitos. Y son precisamente estos hábitos desalentadores los que nos impiden que hagamos lo que realmente somos capaces de hacer, incluso si es solo ser feliz.

A pesar de que no podemos controlar los eventos que acontecen en nuestra vida, sí que podemos controlar o dominar cómo experimentamos esos acontecimientos. Todos nos toparemos con algún momento en el que nos estresemos. Podría ser la pérdida de un trabajo, de salud o incluso de un ser amado. A veces hay cosas que ocurren y que se encuentran totalmente fuera de nuestro control y que nos hunden. Pero el estrés, la ira o la tristeza que podemos llegar a sentir, no es causado por los hechos en si, sino por el significado que nosotros les damos a los hechos. Por supuesto, las horribles cosas que pueden ocurrir son reales. Pero la pregunta que nos debemos hacer es la siguiente: ¿cómo vamos a permitir que estos hechos modelen tu vida? ¿vas a permitir que te destroce o vas a usarlos para fortalecerte y que iluminen tu camino en la vida?

Lo importante es qué significado vas a dar a los eventos que experimentes en tu vida. Porque cuando encontramos un nuevo significado, podemos obtener una nueva perspectiva, y eso puede conducirnos a una nueva vida.

LAS HISTORIAS QUE NOS CONTAMOS

Una cosa que hacemos constantemente a pesar de que no seamos plenamente conscientes de ello es el decidir inconscientemente lo que significan para nosotros los eventos y experiencias que nos encontramos en nuestra vida.

Pongamos por ejemplo una recesión económica. Imaginemos dos personas con dos puntos de vista diferentes. La primera interpreta el hecho de la recesión pensando “me voy a arruinar”, mientras que la segunda piensa “esto quiere decir que voy a trabajar más duro y que voy a buscar maneras más creativas para ahorrar”.

¿Cuál crees que puede ser el resultado de dos patrones de pensamiento tan diferentes? Sin duda, serán resultados diferentes, ¿verdad? ¿Ves claro por qué las dos personas tendrán maneras bien distintas de enfrontar la vida, y por qué experimentarán emociones muy diferentes? Todo ello radica en el significado que cada persona asigna al mismo evento.

Vamos a ver un ejemplo a un nivel más personal. Imagina una mujer que fue adoptada de niña. Una posible ruta que podría tomar en su vida sería la de subestimarse, y creer que por haber sido adoptada no es suficientemente buena como para ser amada. Pero, también podría tomar una senda distinta en la que su manera de pensar la llevar a centrarse en el hecho de que alguien la había escogido a ella, y que la habían escogido para amarla. ¿Cuál es la importancia de la senda de pensamiento que decidiera tomar? ¿Cómo le afectará cada modo de pensar en las decisiones que tome cada día? ¿Cómo le afectará en decisiones importantes en su vida?

En el ejemplo anterior, la primera ruta de pensamiento crea un sentimiento de pérdida, mientras que la segunda ruta celebra su vida y su mérito. Y la ruta que decida tomar va a impactar el resto de su vida, ya que las decisiones que nos controlan son las decisiones sobre el significado, y el significado es lo mismo que las emociones.

CAMBIA TUS EXPECTATIVAS POR AGRADECIMIENTO

Si te resulta familiar la historia en la que se escoge el camino más desalentador, no te encuentras solo. Todos y cada uno de nosotros nos contamos historias que nos hacen sentir miserables cuando podríamos sentir alegría. Nos hacemos sentir a nosotros mismos tristes, preocupados, ansiosos, avergonzados, culpables, temerosos o enfadados constantemente. Por, ¿por qué? Porque nuestros cerebros han evolucionado para ser así.

El cerebro humano se encuentra siempre buscando por cosas que podamos perder, cosas de las que podríamos tener menos, o cosas que nunca podremos tener. Puede parecer ilógico, pero se trata de un elemento de supervivencia y de protección. Estamos diseñados biológicamente para estar preparados para lo peor en todo momento. Es por ello que depende de nosotros el poder tomar control conscientemente de las historias que nos contamos a nosotros mismos y de las emociones resultantes de dichas historias.

El secreto para conseguirlo radica en cambiar tus expectativas por agradecimiento en su lugar. Si consigues hacerlo, tu vida cambiará en ese mismo instante. Y si lo sigues haciendo, tu vida cambiará para siempre.

Volvamos un momento al ejemplo de la mujer que había sido adoptada. Tenía la expectativa de que sus padres biológicos se la deberían haber quedado en lugar de darla en adopción. Y esa expectativa podría haber afectado toda su vida. Pero si cambiara y convirtiera sus expectativas en agradecimiento de que alguien la escogiera conscientemente y la amara, sin ninguna obligación ni imperativo biológico que dicte que hubiera de ser amada, toda su vida habría cambiado. Este es el poder de cambiar expectativas por agradecimiento.

RETOMANDO EL CONTROL

Depende de ti. ¿En qué te vas a centrar? ¿Qué historia vas a permitir que dirija tu vida? Eres tú el que puede escoger qué significado quieres asignar. Este es el poder que tienes ahora mismo, un poder que puede cambiarlo todo.

Lo único que no te permite conseguir lo que quieres eres tu mismo. Lo único que no te permite conseguir la felicidad que te mereces es la historia desmotivadora que te sigues contando a ti mismo. Pero, ¿qué pasaría si decidieras ofrecerte a ti mismo unas nuevas creencias básicas? ¿qué pasaría si todo en tu vida, incluso los eventos más dolorosos y traumáticos estuvieran ocurriendo POR ti y no A ti? ¿Y si todo estuviera diseñado para que tuvieras una vida mejor y que tuvieras más que aportar y más que disfrutar?

Si lo que quieres es tener libertad real en tu vida, has de tomar la decisión de no dejar que eventos externos moldeen tu felicidad. Y eso solo se puede conseguir convirtiéndote en el dueño del significado y encontrando el significado que te empodere en cualquier situación con la que te encuentres en tu vida.